No siempre se cuenta con un salón grande, y eso no tiene que verse reflejado en la decoración. Con la distribución correcta, un espacio pequeño puede sentirse íntimo y elegante en vez de apretado.

Prioriza altura, no ancho

Elementos verticales (cortinas de luces, telas colgantes desde el techo) hacen que un salón pequeño se sienta más alto y espacioso, sin ocupar superficie de piso.

Menos centros de mesa, más impacto

En vez de un centro elaborado en cada mesa, usa uno grande en la mesa de honor y versiones más sencillas (una vela, unas flores) en las mesas de invitados — reduce el volumen visual sin perder elegancia.

Aprovecha las paredes

Un backdrop o cortina metálica en una sola pared concentra el punto focal de las fotos, evitando la necesidad de decorar todo el perímetro del salón.

Ilumina con inteligencia

Luces cálidas y velas LED distribuidas en varios puntos (en vez de una sola fuente de luz fuerte) hacen que el espacio se sienta más amplio y acogedor durante la noche.