La decoración de un cumpleaños infantil cambia mucho según la edad: no solo por el diseño, sino por cómo participan los niños en la fiesta. Aquí tienes una guía por etapa.
Primer año (1 año)
El festejado no participa activamente, así que la decoración es más para los papás y las fotos: un "smash cake" (pastel pequeño para que el bebé lo toque), globos número "1" gigante y un fondo bonito para las fotos son suficientes.
Preescolares (2 a 5 años)
A esta edad los colores vivos y los personajes conocidos son clave. La atención es corta, así que conviene tener actividades simples (burbujas, pintacaritas) más que juegos con reglas complejas.
Primeros grados (6 a 8 años)
Ya disfrutan juegos con turnos y competencia sana (piñata, carreras, memoria). La decoración puede incluir una temática más elaborada, porque los niños ya la reconocen y se emocionan con ella.
Niños mayores (9 a 10 años)
Empiezan a preferir estilos menos "infantiles" y más relacionados con sus gustos específicos (videojuegos, deportes, música). Las actividades grupales más activas (torneos, retos) funcionan mejor que la decoración por sí sola.