Cada vez son más las familias que incluyen a sus mascotas en la ofrenda de Día de Muertos — un gesto sencillo que honra el vínculo que tuvieron con ellas.

Un espacio propio o compartido

Puedes dedicar un rincón pequeño del altar principal, o armar uno independiente y más modesto solo para la mascota — ambas opciones son válidas y comunes.

Elementos para incluir

Su fotografía, su collar o juguete favorito, un poco de su comida y agua son los elementos más representativos. El cempasúchil también aplica: unas cuantas flores alrededor del espacio dedicado a la mascota.

Un detalle especial

Algunas familias colocan una pequeña huella (de pintura no tóxica, hecha en vida o conservada) como recuerdo — un gesto muy significativo y personal.

Velas y color

Una vela pequeña junto a su foto, y el mismo papel picado del altar principal extendido hacia este espacio, mantiene la coherencia visual sin necesitar decoración adicional.